viernes, 2 de agosto de 2013

¿Sueños?

Soñé contigo... uno de esos sueños extraños en los que todo se mezcla.

Estabas realmente guapo, con tu media sonrisa y escuchando con paciencia las pláticas de todos a tu alrededor.

Parecía ser un día como cualquiera...

En mi sueño, sin embargo, yo compartía esa alegría con infinita tristeza; yo sabía algo que los demás aún no entendían: un cáncer te estaba arrebatando la vida, y no habría modo de dar marcha atrás.

En algún momento, tus verdes ojos se encontraron con los míos, y con un movimiento de cabeza, me pediste que fuera a tu lado. Me abrazaste con cariño, como siempre hacías, y me hablaste al oído:

“Sabes que no estaré aquí mucho tiempo más, eh?”, me dijiste mirándome fijamente, “y también sabes que ésta es la última vez que nos veremos”, tus ojos brillaban con lágrimas que no caían, “vendrán tiempos difíciles, pero sabrás librarlos. Tú tranquila. Sólo te pido una cosa, no importa qué hagas, quiero que seas feliz”.

Mi corazón lloraba, y mi mente buscaba sin éxito palabras de consuelo, de ésas que se usan para convencer a las personas de que no van a morir...

“Te extrañaré tanto” te dije en voz baja, “me faltan aún tantas cosas por vivir contigo... ¡Dios, cómo duele dejarte ir!”.

Te enderezaste un poco, te encogiste de hombros y me sonreíste de nuevo. Y en ese modo incomprensible que tienen los sueños de manifestarse, me dijiste: “Sólo regresé a despedirme... no tuvimos oportunidad de decirnos adiós...”



Es verdad, no la tuvimos.

Gracias, abuelo...

3 comentarios:

Unknown dijo...

Guau! Que lindo! Y que bonito adiós. Ese momento en que parece entre presentimiemto e imaginación, cuando se da, y si de da, es maravilloso. Me quito mi sombrero ante ti Kika.

Unknown dijo...

Sí, no importa cómo haya sido, imaginación o no, fue lo máximo volverlo a ver...
Gracias por el sombrero :P jajaja.

Carolina Villanueva dijo...

Chanfleee, me sacaste la lágrima comadre, hasta las palabras se me atoraron... simplemente hermoso.. te quiero!!! :*